Carlotta Lacuitto: de un pueblo romano de 1.000 habitantes a gran promesa de la coctelería española

Entrevistas
Autor: El equipo de The Bar
Entrevista Carlotta Lacuitto - hero

La bartender italiana de 24 años, sexta en la final de World Class España 2026, ha recibido el premio Rising Star en los Coaster Awards 2026

Entrevista Carlotta Lacuitto - media left

El primer sueño de Carlotta Lacuitto fue ser veterinaria. Después, asistente social. Incluso empezó la carrera, aguantó siete u ocho meses y la abandonó por una razón casi profética: se sabía demasiado empática, y le asustaba una vida cargando con los problemas de los otros y sin espacio para los suyos. Lo que no sabía entonces es que acabaría haciendo un poco de las dos cosas –escuchar, cuidar– desde el otro lado de una barra.

Nacida en Greccio, un pueblo diminuto a una hora de Roma, hizo el curso de bartending en plena pandemia y desde entonces no ha parado: Cerdeña, Tenerife, Málaga y, desde el 1 de julio, Paradiso. Hablamos con ella de creatividad y el arte para escuchar y las razones que la están llevando a la cima.

Entrevista Carlotta Lacuitto - media 1

"Cuando le dije a mis padres que dejaba la universidad para hacer un curso de bartender se asustaron. La gente sigue creyendo que solo servimos copas"

Pregunta. Durante tu infancia, ¿qué soñabas con ser de mayor? Respuesta. Veterinaria. Me encantan los animales, sobre todo los perros. P. ¿Y qué pasó para que acabaras detrás de una barra? R. Que crecí y opté por convertirme en asistente social. Empecé la universidad, aguanté siete u ocho meses y lo dejé: soy muy empática y me vi en el futuro llevándome a casa los problemas de los demás. Siempre había admirado la figura del bartender y empezaron a salirme anuncios de cursos en Instagram. Pensé: voy a probar. P. ¿Tiene el trabajo de bartender esa misma escucha y atención al otro? R. Totalmente. Cada día hablas con muchísima gente y una buena parte te cuenta su vida. A menudo ni siquiera hace falta que respondas: basta con escuchar. P. ¿De qué parte de Italia eres? R. De Greccio, cerca de Roma. Un pueblecito de 1.050 habitantes. Lo único famoso que hay es un santuario de San Francisco [risas]. P. ¿Recuerdas lo primero que mezclaste detrás de una barra? R. Un mojito, mientras trabajaba un temporada en Cerdeña. Acababa de salir del curso y no sabía nada: recuerdo pensar, ¿va primero la menta o la lima? Tuve que pedir ayuda a un compañero, que me explicó que la menta no se machaca porque amarga. Pasé una vergüenza tremenda. Pero luego vi la cara del cliente al probarlo y todo cambió. P. ¿Cómo se tomaron tus padres tu decisión de trabajar en una barra? R. Siempre me han apoyado, pero cuando les dije que dejaba la universidad para hacer un curso de bartending se asustaron. La gente lo ve como algo limitado: “¿Qué vas a hacer, servir copas?”, me preguntaron. Yo les pedí que confiasen, y hoy están felices.

Entrevista Carlotta Lacuitto - media 2

"Hacer un buen cóctel ya es un éxito, pero lo importante es conectar con el cliente: ahí es donde se crea la experiencia"

P. Hoy vuestra profesión ha cambiado muchísimo. Con los chefs pasó lo mismo: hace décadas nadie se atrevía a decir que era cocinero y de repente hoy son celebridades. R. Sí, los bartenders ya no somos esa figura simple que la gente imagina. Hay muchísima técnica y también un don para conectar. Hacer un buen cóctel es un éxito en sí, pero se queda en nada si no eres capaz de generar una experiencia alrededor de él. P. ¿Te sientes una artista cada vez que creas una nueva receta? R. Sí [risas]. Antes de World Class ya firmaba mis propios cócteles, pero fue en la competición donde entendí hasta dónde podía llegar. P. ¿Quiénes han sido tus maestros? R. Darío y Janik, los chicos de La Destilería de Málaga. Solo estuve allí ocho meses, pero me enseñaron una manera de atender al cliente que a mí me faltaba. Y antes, el head bartender de El Mirlo, en Tenerife. P. ¿Cómo llegaste a España? R. Quería hacer el curso de bartending en Barcelona, pero era plena pandemia y no había plazas en italiano –todavía no hablaba español–, así que lo hice en Roma. Después de Cerdeña tenía ganas de salir de Italia. Una amiga del curso, Sara, se iba a Tenerife: preparamos una maleta de veinte kilos y nos fuimos sin saber que nos quedaríamos allí tres años. Luego pasé dos en Málaga y de ahí he dado el salto a Barcelona.

Entrevista Carlotta Lacuitto - media 3

"Durante World Class me pasé un mes repitiéndome que no iba a conseguirlo. Quedé sexta. Aprendí a creer en mí misma y ya no voy a dejar de hacerlo"

P. En mayo te llevaste el Coaster Award de Diageo a la promesa más emergente. ¿Cómo se recibe un premio así? R. No me lo esperaba, me emocioné muchísimo. Y lo viví como un premio al esfuerzo: le he dedicado muchísimas horas a preparar World Class. Me gusta mucho que se me reconozca. P. ¿Por qué decidiste presentarte a la competición? R. Lo tenía en mente desde 2025, pero una parte de mí tenía miedo. En 2026 lo vi clarísimo: en cuanto salió la convocatoria me apunté a su masterclass introductoria y fui con todo. P. Y entre cientos de participantes, te has colado en el Top 6 en tu primer año... R. He sido sexta, sí. Todo el mundo me decía que con World Class te superas sí o sí, que acabas estudiando cosas que ni te habías planteado. Fui con esa idea y sin esperar nada más. Entraba al bar tres horas antes del turno y me quedaba después para entrenar, y no notaba el cansancio… P. ¿Has dudado alguna vez de tu talento? R. Muchísimo. Durante toda la competición me decía: “Estoy aquí para aprender, pero no voy a llegar”. Estuve un mes repitiéndome eso. Pero llegué. Ahí entendí que tenía que creer en mí, y ya no voy a parar. P. Competiste con bartenders de altísimo nivel como Andrea Civettini [el ganador final] o Davide Norcini, uno de los grandes favoritos. R. Exacto. Verme a ese nivel fue un regalo. P. Y poco después recibiste la llamada de Gabriele Armani [ganador de World Class España 2025 y tercer mejor bartender del mundo] para trabajar en Paradiso. R. Me pareció muy fuerte. Me llamó y me dijo simplemente: ¿te vendrías a Barcelona? No lo dudé ni un segundo. P. ¿Cómo está siendo el aterrizaje? R. En Paradiso empiezas en sala y después pasas a la barra. Yo todavía no he llegado a este segundo nivel, pero no me molesta: el nivel es altísimo [risas].

Entrevista Carlotta Lacuitto - media 4

"Este un mundo de hombres y a veces te sientes un poco aplastada"

P. ¿Cómo ves la situación de la mujer en el mundo del bartending? R. Es un mundo de hombres y a veces te sientes un poco aplastada. Me pasó sobre todo en Tenerife, y en un trabajo en Málaga anterior a La Destilería, donde no me dieron posibilidades de crecer. Nunca he tenido problemas con mis compañeros, pero sí con algunos jefes o encargados, que prefieren ver a un chico al mando. Y eso por no hablar de las bromas que hay que aguantar... Me produce tristeza hablar de ello. P. ¿Qué es más importante para crear un buen cóctel: saber qué ingredientes añadir o cuáles quitar? R. Cuáles quitar, sin duda. Mi estilo tiende al minimalismo: si pones demasiados elementos, al final se confunde todo. Prefiero tres ingredientes que encajen y estén equilibrados. Dar más importancia a menos cosas. P. ¿Persigues que a la gente le explote la cabeza con tus recetas? R. Me encanta crear combinaciones que hagan decir: pero ¿tú estás loca o qué? Como clienta disfruto cuando me cuentan algo que parece imposible, lo pruebo y me explota el paladar. P. Si tus cócteles pudieran hablar, ¿qué dirían de ti? R. Que soy una chica con mucha pasión y una curiosidad enorme por aprender. Que siempre me entrego al cien por cien. P. ¿Qué es lo que menos te gusta de este trabajo? R. Que somos seres humanos y hay días en los que aunque tu energía no sea la mejor, debes salir a barra con la misma sonrisa. El cliente debe recibir el mejor servicio.

Entrevista Carlotta Lacuitto - media 5

"Un cóctel bien hecho, sin atención, no llena. Prefiero explicarte una técnica aunque no la entiendas del todo y hacer que te sientas parte de algo"

P. ¿Cómo ha sido aterrizar en Barcelona, que hoy es probablemente la ciudad del mundo con los mejores bares? R. Es un desafío, pero me gusta mucho. La semana pasada tuve días libres y pude ir a sitios que hasta ahora solo miraba por Instagram. Y aquí hay comunidad, una comunidad de verdad. Siento que por fin formo parte de algo. P. ¿Qué os pasa a los italianos y los bares en Barcelona, con Giacomo Gianotti (Paradiso) y Simone Caporale (SIPS, Boadas) marcando el ritmo de la coctelería mundo ? R. Me lo pregunto yo también [risas]. Los italianos somos una parte bastante influyente de la ciudad desde el otro lado de la barra. Supongo que es el rollo de Barcelona: tranquila, con playa, buen clima, mil cosas que hacer... P. ¿Y qué tenéis en el ADN para ser tan buenos en esta profesión? R. No lo digo porque sea italiana: tenemos el paladar muy fino desde pequeños. Esa tradición culinaria nos permite dar con buenas combinaciones, en la cocina y en la coctelería. Ahí está la clave. P. ¿Cómo es para ti el bar perfecto? R. No me gustan esos bares muy grandes que son como máquinas de guerra. Prefiero algo pequeñito, donde el servicio no vaya a 3.000 km/h y puedas escuchar al cliente. P. ¿Qué pesa más, el cóctel o la atención? R. La atención, claramente. Me di cuenta en La Destilería: un cóctel bien hecho, sin atención, no llena. Y al revés: quizá lo que sirves no sea lo más genial del mundo, pero si te tomas el tiempo de explicar una técnica y su historia detrás, estás haciendo que el cliente se sienta parte de algo. Eso ya es una experiencia. P. Dame cinco bares que para ti sean siempre apuesta segura. R. Sips, Boadas, Foco y Paradiso, en Barcelona. Y La Destilería, en Málaga. P. ¿A quién no le servirías nunca una copa? R. A alguien muy borracho o irresponsable. En Tenerife me pasó algo muy feo: vino una mujer embarazada, con la barriga ya muy visible, y me pidió un Sex on the Beach. Le dije que no se lo iba a servir. Eso también es parte de mi trabajo: saber cuidar y decir que no. P. Se acaba el mundo y estás al otro lado de la barra. ¿Qué te pides? R. Un Adonis en su punto, para disfrutar tranquila del fin del mundo. Es mi favorito, junto al Boulevardier o un buen Daiquiri clásico, que nunca falla.

El logotipo del Colegio de Abogados dentro de un círculo blanco
Sobre el autor

El equipo de The Bar

Instagram

El equipo de «The Bar» es un grupo de escritores, camareros y amantes de las bebidas que trabajan entre bastidores y comparten consejos, tendencias y tutoriales sencillos. Combinamos nuestra experiencia real en el mundo de los bares con nuestra pasión por las buenas bebidas para ayudarte a probar nuevas ideas, aprender e inspirarte.

Descubre más sobre The Bar

Smiling person enjoying a cocktail outdoors in bright lighting
Smiling person enjoying a cocktail outdoors in bright lighting

Mantente inspirado

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe recetas exclusivas, consejos de expertos y ofertas especiales directamente en tu bandeja de entrada.